Author: Fox Mulder
•domingo, noviembre 07, 2010
Estoy hasta los cojones de las crónicas, pero Luigui no ha venido a la última ruta, así que parecía claro que la china me iba a tocar a mí de nuevo... ni hablar del peluquín.

Ya que la semana pasada no me costó pasarle el muerto a mi primo Chinchilla Cósmica, esta semana me dije que haría lo mismo... será por gente. Primero, pensé en mi madre, pero cuando le dije que iba a coger la bici por la Sierra de los Filabres exclamó “¿¿¿¡¡¡LOS FILABRES!!!???”, y como sabía que el día anterior había estado en la carrera saludable del Decathlon, y más tarde en las jornadas de montañismo de Dalías, me dijo "Niño, tú eres tonto...", y no quiso saber más nada del tema. Así que le encargué la crónica a un primo mio, que es banquero, experto en bolsa, y profesor de economía en la Universidad Pontificia Marqués de Patillas. Aquí os dejo su crónica, he realizado algunas correcciones rápidas para que se entienda mejor:
La Bolsa abría hoy con importante desconcierto. Definitivamente, reunida la Junta de Ciclistas, acuden los siguientes inversores: Manolo, Angeles, Antonio, Olga, Jose, y mi primo Fox. Abre el parqué a las 9 y cuarto, registrando desde un primer momento un gran movimiento en las cotizaciones de las automovilísticas. Espectaculares ascensos de Volkswagen y Land Rover que suben hasta los 1.800 metros. Comienzan a perfilarse las estrategias de cara a una jornada que se prevee de gran actividad bursátil.

Primer contratiempo: la inversión en textiles de Jose acaba en el limbo, por lo que la acción termina pronto para él, que debe volver sin ganancias a casa, y con la que parecía una interesante operación financiera transformada en una aparatosa OPA fantasma.

Comienza la sesión con un vertiginoso descenso en la cotización del IBEX 35 una gran pendiente descendente, aunque para caídas, nada más empezar, la de mi primo, que me recordó al crack de las tecnológicas en el 2004. Mi primo vislumbra un billete de 500 euros y se lanza a por él de cabeza. Craso error. Lo que se llama un activo tóxico en toda regla. No hay billete de 500 euros por ningún lado, y sí un agujero del tamaño del fondo de fideicomisos de Forum Filatélico. Resultado: rasguños en la bicicleta, magulladuras en las rodillas... en fin, nada que no pueda ser recuperado mediante una saludable inversión en mercados de economía emergente.

La ruta prosigue con normalidad registrando máximos y mínimos diarios que oscilan entre los 300 y 500 metros, con una tendencia alcista a mitad de jornada, hasta que llegamos a un parón en las transacciones la ruta que los inversores aprovechan para equilibrar sus balances de cuentas tomar un tentempié. Tras el breve receso, y una buena inyección de capital por parte de las alimentarias, se retoma el negocio, obteniendo grandes dividendos las empresas del consorcio Sierra Alhamilla, cuyas gráficas de cotización crestas se muestran a la izquierda del recorrido, finalizando en un gran repunte inversor debido a las últimas noticias sobre la devaluación del precio del barril de Brent el Alfaro.

Ya en Gérgal, una vez cerrada la sala, los accionistas con más éxito en la jornada reparten dividendos tapean en El Rinconcillo, donde otro grupo de inversores llamados Los Aventurosos departían acerca de los titulares que coparán las portadas del papel salmón de los diferentes rotativos españoles al día siguiente.
Author: Motorizer
•domingo, diciembre 13, 2009

Autor: Antonio Mayor

IMG_9583

Las cuevas siempre tienen “algo” que nos atrae y nos repele a la vez, la oscuridad, la humedad, el misterio de sus galerías sus intrincadas gateras y las múltiples sorpresas que el mundo subterráneo nos depara ejercen una atracción irresistible para el buen espeleo-montañero ávido de emociones diferentes de vez en cuando… y es aquí donde nos juntamos la espeleo-cuadrilla (a saber: Olga, Ana, Irene, Jose, Cristian, Luigui, Jaime y un servidor ) dispuesta a explorar Cueva Larga o la “Cueva del Perdío” según las referencias locales.

Tras llegar por la pista a las cercanías del suculento Barranco de las Morcillas y aparcar en el collado del Conde iniciamos la búsqueda de la boca de la caverna, una falsa entrada nos despista pero Luigui, cual perro podenco husmea por los alrededores y encuentra la puerta del abismo subterráneo.

IMG_9579

Y llegó la hora de lucir la indumentaria, a cual más heterogénea, se vieron monos de aviador, de gasolinero, de mecánico, de cabrero alpujarreño… unido a cascos de bicicleta, escalada y ¿qué pasa?, oye, que no estamos para derroches eh??

IMG_9574

Entramos e iniciamos la bajada por una pendiente compuesta de derrubios y bloques, la cueva es amplia en esta parte, pronto aparecen las formaciones, estalactitas en bandera, excéntricas y una curiosa y hermosa seta pétrea que hace las delicias de la tropa.

IMG_9584

Llueven los flashes dentro de la sala, ésta es muy amplia, más de 15 metros de altura y con varios niveles y gateras que Cristian se encarga de explorar encontrando la ruta hacia el fondo del nivel inferior de la sala, aparecen pequeños murciélagos reposando colgados de las irregularidades de las paredes, pasamos estrecheces retorciéndonos como culebras de acequia hasta penetrar por los huecos que dejan los bloques, varias vías no llevan a ninguna parte, todo escombro y polvo.

IMG_9586

IMG_9596

IMG_9611

Finalmente llegamos a un punto marcado con un círculo rojo en la pared, y acá acaba la parte transitable con nuestros medios, el techo de esta parte de la sala se encuentra muy alto, 20 metros o mas?, grandes estalactitas cuelgan amenazantes y nos sentimos en las entrañas de la montaña, merece la pena, sin duda.

IMG_9614

Regresamos a la luz del mediodía, satisfechos y con una miaja de hambre, esto se soluciona abajo, junto a los coches damos cuenta de las viandas, tras esto una mini- sesión de fotos instantáneas en modo salto de la rana que salen graciosas y para casita.

IMG_9643

Una cueva más a añadir al currículo del grupo¡¡ a por la siguiente¡¡

Author: Motorizer
•sábado, noviembre 29, 2008

Refugio Peñón Negro Día infernal; los galos debían estar escondidos en lo más recóndito de sus casas, por miedo a que el cielo cayera sobre sus cabezas. Y nosotros parecía que les habíamos robado su poción mágica. Viento, frío y una lluvia intensa intentaba desanimarnos para no estrenarnos con las raquetas. Tres jinetes del Apocalipsis meteorológico querían intimidarnos, pero es que, no todos los días se tienen la oportunidad de tener tanta nieve a nuestra disposición, y unas raquetas para probarlas.

De Almería a las cumbres de los Filabres, teniendo que poner cadenas a medio trayecto. 11 valientes a modo de expedición himalayista partimos desde el refugio del Peñón Negro, entre una fuerte ventisca, hacia las Piedras del Deseo. Únicamente cuando se pasaba entre los pinos, podíamos respirar tranquilos y soportar la sensación de frío. Tras llegar al refugio de Piedras del Deseo, cerrado a cal y canto, y almorzar, regresamos al punto de partida por los helados páramos. Aquí el grupo se segregó, entre los que regresamos a casa, al calor del hogar, y los que decidieron pasar noche toledana al lado del tímido fuego de la chimenea del refugio.

Una grata y sufrida experiencia.